La buena marcha de su negocio de chocolates permitió a Carles Fargas i Bonell llevar con el tiempo una vida relajada y dedicarse a una de sus pasiones, la fotografía. Barcelona, y el ocio de una incipiente y acomodada burguesía catalana de principios de siglo XX, aparecen retratadas en los miles de clichés que Carles Fargas realizó, y que se encuentran depositados en los archivos del Centre Excursionista de Catalunya, del que era miembro y encargado de la sección fotográfica. Prames reúne muchos de esas fotografías en este libro, un auténtico testimonio de la Barcelona y la sociedad de la época.
Los textos son de María de los Santos García Felguera y Núria F. Rius.
