Como una promesa para el futuro nos queda la magna obra narrativa que Lucio Macario estaba ultimando en su apartamento de Via della Vetrina cuando le sorprendió la ¿muerte?, y que de nuevo Antonio Montal (crítico apócrifo empeñado en sacar a la luz la obra narrativa de seis autores a los que llama LOS INVISIBLES) se está encargando de preparar para la imprenta. Se trata de la trilogía Adenda a los discursos practicables, en torno a un pintor apócrifo aragonés que recibe en Roma la visita del pintor y teórico zaragozano Jusepe Martínez.
Luis Moliner Lorente (Lumpiaque, 1949) se convirtió, con veintipocos años, en una de las promesas de la narrativa aragonesa al ganar el Premio Ciudad de Barbastro de 1974 con la novela Los pelirrojos ángeles de la izquierda. Sin embargo, su siguiente novela (Subterráneo) no obtuvo éxito. A comienzos de los 80 inició un periplo de casi tres décadas, que lo llevó, como profesor de lengua y literatura española, a Nueva York (donde vivió seis años y se doctoró en Literatura Española con una tesis sobre los poetas Francisco Brines y Antonio Colinas), Lisboa, Madrid, Bruselas y Roma.
