Virginales es la ópera prima del escritor francés Maurice Pons. Son historias de seres libres, espontáneos, puros, aunque no por ello desprovistos de una maldad ingenua y de una sexualidad instintiva. El universo de la infancia cose la fantasía a los retales de la realidad. La publicación de Virginales en 1955 ofendió a los escritores consolidados y, tras ganar el prestigioso Grand Prix de la Nouvelle, abrió una vía de renovación en la literatura francesa. La adaptación de estas historias sirvió a François Truffaut para arrancar una carrera cinematográfica poco tiempo después (Les mistons, 1957) con obras como Los cuatrocientos golpes o Al final de la escapada.
