Quizá una de sus obras más conocidas es «Cantavieja y su Baylía», de 1978, libro de cabecera de muchos de los que de una u otra manera se han acercado al conocimiento o a la investigación de temas de la comarca, pero escribió muchas más: «El monasterio del Olivar y pueblos aledaños» en 1979, «Teruel, peculiarida des de nuestro léxico popular: Más de tres mil palabras de uso popular regionalista», de 1985, «Alcorisa y Foz-Calanda» de 1991, «Experiencias, datos, testimonios y consideraciones sobre la trágica guerra civil en España de 1936 a 1939. Por un testigo desde los 10 años», de 1996, «Mirambel, una joya entre murallas» (prólogo y nuevos capítulos), de 1988, «Breves y sencillas homilías para cristianos piadosos y sencillos: (por un devoto de la Virgen del Olivar)» del año 2000, «Centenario de las Hijas de la Caridad en Alcorisa (an?os 1895-1995)», etc.
Todas sus obras muestran su interés por la historia, por plasmar por escrito para la posteridad sus conocimientos y los que le fueron legados, como dice en la introducción de Cantavieja y su Baylía «porque a mí, como a cuantos aman su pueblo y su historia comarcal, nos gusta conocer, leer y recopilar datos sobre vuestra patria chica y su contorno (…)».
El texto lo conservaba Rogelio Altaba Royo, sobrino del autor, y bajo el título»Modos de vida y costumbres de mi masía, el Mas de Gorreta» una vez más trata de dejar por escrito como era la vida y las antiguas costumbres en el Maestrazgo en una masía, y cuyas experiencias se podrían extrapolar a cualquier otra masía del territorio. Él era consciente de los cambios que se daban en la Españade finales de siglo que amenazaban con eliminar los modos de vida que él había conocido y que habían perdurado sin apenas cambios desde tiempos inmemoriales: «Creo que pertenezco a la última generación, que ha conocido y vivido todas las formas de vida y costumbres de un pasado, que apenas se alteró durantesiglos. Estamos en las postreras oportunidades para recoger aquellas ideas y costumbres sobre la ganadería, la agricultura, el trabajo, las fiestas y costumbres religiosas y profanas, y así poder contrastar en el futuro la evolución de los pueblos y personas, y podamos saborear en el presente recuerdos que se alejan».
Con esta nueva publicación, el CEMAT quiere recordar a este incansable escritor y divulgador, que también fue párroco y maestro. Que su ejemplo aliente a las generaciones presentes y futuras a preocuparse por su tierra, a entender su pasado y participar de su futuro.
Por otra parte, el CEMAT participó en una exposición que el Centro de Estudios Locales de Alcorisa (CELA) realizó con motivo de su 50 aniversario. Para ello aportó una muestra de las publicaciones que ha realizado en estos trece años de historia.
