A medio camino entre la novela y el ensayo, este libro nos muestra cómo era el apasionante oficio de los nabateros, transportistas fluviales de madera a comienzos del siglo XX, y busca mantener su memoria para evitar que vuelvan a caer en el olvido.
En la antigua casa familiar, en el corazón del Pirineo, el protagonista de este relato encuentra una caja metálica con un tesoro escondido: el diario que su abuelo escribió años atrás durante su primer viaje como nabatero.
A través de la lectura de ese viejo cuaderno, seguiremos las vicisitudes y aventuras que vivían los transportistas fluviales de madera a comienzos del siglo XX, viajando desde tierras del Sobrarbe hasta la desembocadura del Ebro.
Una historia llena de emociones para evitar que la memoria de este oficio, apasionante y no exento de peligros, vuelva a caer en el olvido.
