Obra con la que su autor consiguió el Premio en catalán Guillem Nicolau del Gobierno de Aragón en su convocatoria del año 2004.
Premio obtenido por ser una apología visual, urbana, poética, arquitectónica y musical de la ciudad de Barcelona vista con la mirada de un aragonés. Brillante en fondo y forma y novedosa en sus recursos formales y artificios propios de la postmodernidad.
