El 6 de agosto de 1981 se inició este libro con la colecta de unas pocas semillas del tomate «Morado de Alcañiz». 25 años han transcurrido para acabar la obra. De las últimas pallucetas utilizadas por los agricultores a la cámara frigorífica, donde ahora reposan las semillas de todas las variedades de tomates contempladas en este libro, habrán pasado unos 50 años. ¿Cuántas variedades autóctonas de tomates se habrán perdido en Aragón en tal periodo? Es casi imposible saberlo. Pero lo que si sabemos con certeza es que al menos 163 han sobrevivido y ahora pueden ser recogidas en este trabajo y en esas cámaras frigoríficas. Para esta magnífica investigación han sido tomados unos 13.000 datos de interés genético.
