Durante siglos la historia de España ha sido monopolio de unos pocos, en su mayoría cronistas afectos al poder. J. L. Corral, lejos de limitarse a ser uno de esos cronistas, se aproxima al pasado de España con voluntad de arrojar una nueva luz sobre él, desde el convencimiento de que la historia de este país es una inmensa catarata de sufrimientos, de imposiciones, de miserias, pero también un magnífico espejo de vida y de proyectos.
