El alimento es el mejor ejemplo de la diversidad cultural. La interpretación del simbolismo alimentario, la heterogeneidad de las prácticas alimentarias y la comparación intercultural son el complemento para comprender el carácter multidimensional de la alimentación, y las diferencias y matices de selección y transformación que los humanos hacemos para cubrir nuestra necesidad nutricional.
En la presente obra sólo se ha pretendido recordar el patrimonio alimentario que se ha ido acumulando en las numerosas obras del patrimonio histórico-artístico localizables en un ámbito geográfico concreto, que son la huella de las diferentes culturas que por él han pasado y han dejado su impronta, sin olvidar el esfuerzo y tesón de los habitantes de estas tierras.
