Luis González, protagonista de esta novela, compra en los Encantes de Barcelona un Rembrant por cinco euros. A partir de este momento empieza para Luis una época de moviemiento entre expertos en arte, restauradores, peritos de casas de subastas, comisionistas… También es el momento en el que arranca para el protagonista de la obra su paranoia, un miedo enfermizo a ser robado por los codiciosos que él cree que le rodean.
