El agua es un elemento esencial en la vida de las personas, por eso los autores del presente trabajo se plantearon que el estudio de su gestión en una comunidad concreta, en este caso la ciudad de Teruel, podría aportar una valiosa información histórica. Seguir el rastro del agua permitirá conocer los denodados y tantas veces infructuosos esfuerzos del Ayuntamiento para lograr un suministro abundante y de calidad así como atisbar los entresijos de los sistemas políticos de la Restauración, la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República y los primeros años del franquismo en Teruel.
A su vez posibilitará al lector entrar en las viviendas, tanto de los ricos como de los pobres, y comprender la evolución de las percepciones que sobre la higiene y la intimidad tenían los turolenses a lo largo del período en estudio. Cuando en los años treinta comience la instalación del agua corriente en los hogares, en su vida cotidiana, y más en particular la de las mujeres, secularmente encargadas de su acarreo y gestión en las labores domésticas, experimentará un cambio trascendental. La ciudad de Teruel, aunque de forma muy tardía, se incorporaba por fin a la modernidad.
