Se sacaron de la nada 21 exposiciones, y 4 cursos para llenar un vacío existente. Y la ciudad respondió, Instituciones, bares, locales escaparates abrieron sus puertas, hubo un apoyo total.
Durante este periodo se ha demostrado que con cultura se puede generar riqueza, tanto económica como espiritual. Se ha cumplido con el objetivo, que era sacar la fotografía a la calle y mostrar belleza y compromiso.
Más de 130 exposiciones y 30 cursos de fotógrafos de 28 nacionalidadeshan dado un vuelco a la vida cultural, política y económica de la ciudad.
Ha sido con la ayuda del Ayuntamiento de Teruel, el Gobierno de Aragón, a todas las instituciones, empresas y particulares que han aportado su apoyo a este festival. Gracias a los fotógarfos, y ponentes que han expuesto y colaborado, a los medios de comunicaciónpor el respeto y profesionalidad, y a los miles de visitantes que han acudido a las exposiciones, que han dado vida al festival y a la ciudad.
Y gracias a la Sociedad Fotográfica Torolense, a sus socios y familiares, en especial a Ángel Mallén y Elena Utrilla que se pusieron al frente cuando hubo que empujar para dar continuidad al festival.
