La Península Ibérica, con su guerra religiosa y fratricida entre los cristianos y musulmanes, conllevaría la presencia templaría en nuestra geografía. Y una vez más, asistimos a la representación templaria, centrada en el mundo militar, el económico y el sotérico.
A lo largo de la Edad Media, ese período histórico del siglo V al XV, vemos como a través de las rutas de peregrinación, especialmente el Camino de Santiago, llegan los secretos de la Arquitectura Sagrada, surgiendo las catedrales.
Para sus constructores eruditos, imbuidos de una profunda religiosisdad, era cotidiano el secreto transcendente, mezcla de realidad y ficción, esoterismo tradicional y ocultismo decimonónico.El símbolo lenguaje mudo, define el edificio religiosao.
Llama la atención la cantidad de enclaves de la Orden en la zona geográfica conocida entonces como el Maestrat. Surge la pregunta del motivo, el porqué esta zona despertó la tención y el interés de la Orden, más cuando conocemos los detalles de estos parajes, nada atractivos bajo un punto de vista poblacional y económico.
Se trata de opinar, y al final del libro en el anexo «Templarios y Esoterismo en el Maestrazgo», se comentará, pero siempre desde la prudencia, sin sentar cátedra.
Es un libro fundamentalmente fotográfico, que trata de recoger los detalles más importantes de la iglesia, auque siempre se escapa algo, pero el placer estético es fundamental y aquí nos podemos deleitar.
