Sarah Shackleton en esta exposición que presenta en el Palacio de Montemuzo ha querido establecer una relación algo diferente con un poema. En una serie de papeles, tan coherente como variopinta, maneja como materia prima la Oda a la abeja de Pablo Neruda. Materia prima en el sentido estricto, porque la base de este trabajo es la pura materialidad de las palabras y las letras. Incluso las imágenes de abejas o de celdas de colmenas tienen más de carácter tipográficos que de representación naturalista. Los textos del catálogo son de Alejandro J. Ratia.
