El aragonés José María Fuixench habla en estas páginas de las cavernas que forman el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza en Murcia. De cómo esas cavernas acogieron a las primeras dinastías de la región murciana, sus liturgias y sus credos, y cómo todo ello quedó impreso en el eco de las peñas. Como dice el autor, “los hombres pasan y las piedras quedan”.
