Uno de los aspectos fundamentales de la segunda República fue la «cuestión religiosa»; para republicanos y socialistas el poder de la Iglesia era una gusto del Antiguo Régimen que era necesario contener para la implementación de una democracia parlamentaria, mientras las agrupaciones católicas apelarían al discurso de «persecución religiosa» para construir un marco interpretativo de la República firmemente enraizado en su cultura. Libro basado casi integramente en la correspondencia privada del nuncio Federico Tedeschini durante estos años, pretende reflejar la perspectiva de una de las figuras clave de este periodo de la historia de España.
