Tras contagiar su pasión por los tresmiles del Pirineo en una obra anterior, ahora hace lo mismo desde otra perspectiva. En lugar de coronar sus cimas propone admirarlas cruzando valles, atravesando collados, enlazando los refugios que facilitan su acceso. Describe 50 circuitos de 2 ó 3 etapas cada uno, distribuidos por toda la cordillera. Incluye un centenar de fichas con datos de la generalidad de los refugios guardados e información de otro centenar de albergues o gîtes.
