Con este texto se inauguraba la XII Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza. Una edición con una tirada que se limita a doscientos ejemplares y que reciben aquellos que al solicitarlo “acrediten un inveterado amor al libro”, tal y como reza su colofón. En esta ocasión, Ana Isabel Lapeña Paúl ha leído el pregón, su formación y pasión es la época medieval, por lo que ha tenido un recuerdo muy especial de quienes compusieron sus obras entre la etapa que puso fin al Imperio Romano en Occidente, en el lejano 476, hasta que el alemán Juan Gutenberg divulgó un nuevo mecanismo para la escritura que resultó trascendental: la imprenta, que abarató los costes de tener un libro en nuestras manos e hizo posible que el contenido de dichos libros llegara a muchas más personas.
