Los expertos coinciden en calificarlo como el segundo mejor pintor aragonés solo por detrás de Goya, pero su obra apenas es conocida para muchos ciudadanos de la comunidad. Con el claro objetivo de revertir esta situación, las administraciones públicas han aprovechado el centenario de la muerte de Francisco Pradilla (Villanueva de Gállego,1848-Madrid, 1921) para homenajearlo y divulgar su obra en exposiciones y otras iniciativas novedosas. En este marco, el ayuntamiento de su localidad natal ha impulsado la creación de un cómic sobre el pintor .
El guionista y dibujante zaragozano Chesus Calvo (creador de la serie ‘Vespas y Tintorettos’ y del cómic ‘Esclavos de Franco’, entre otros) ha sido el elegido para trasladar la vida y la obra de Pradilla al mundo de la viñeta. «No deja de ser una biografía y al final he preferido hacerlo de forma cronológica, desde que nace y
hasta que muere para que todo se comprenda mejor», explica Calvo.
Y es que ese es el principal objetivo: que los lectores, sobre todo los más jóvenes, conozcan la figura del pintor y lo que representó en la pintura aragonesa y española. «El cómic es una gran herramienta para divulgar entre determinados grupos de edad el pasado, tanto la historia como la vida de las personas que dejaron huella», considera el dibujante, que apunta que la idea es que el libro llegue también a las escuelas.
Calvo reconoce que a la hora de documentarse ha tenido suerte porque ha podido acudir a la biografía del doctor en Historia del Arte Wilfredo Rincón, el mayor especialista en Pradilla. En el cómic se aborda la intensa vida del pintor, que se formó en Zaragoza, Madrid y Roma y que llegó a ser director del Museo del Prado.
«Lo cierto es que no me ha dado tiempo a profundizar demasiado porque la edición la hemos limitado a 30 páginas y a veces salto de un lugar a otro en tres viñetas, pero están los episodios más relevantes de su vida».
El dibujante también ha incluido los cuadros más significativos de Francisco Pradilla como ‘La reina Juana la Loca recluida en Tordesillas con su hija’, ‘La rendición de Granada’, ‘El suspiro del moro’ o los encargos de los reyes Alfonso I y Alfonso V. La obsesión que el pintor de Villanueva de Gállego sintió por Juana la Loca aparece también en la obra, aunque el historietista zaragozano no se ha podido extender demasiado. «Tuvo una vida muy intensa pero el espacio es el que es».
