Además del interés científico de la obra, que amplía el catálogo de una zona poco estudiada en la actualidad (a pesar de su tradición botánica con figuras como José Pardo Sastrón o Francisco Loscos) y aporta novedades significativas, así como un gran interés para el público en general, que podrá recrearse entre las más de 900 fichas botánicas, todas ellas con fotografías a color de gran belleza y comentarios del autor sobre lugares, usos, memoria y tradiciones ligados a muchas de las plantas que configuran el paisaje bajoaragonés.
Javier Carela Quílez, Ingeniero agrónomo nacido en Alcañiz, ha recopilado datos de casi mil plantas silvestres que pueblan el valle del Ebro, algunas muy curiosas.
