El crucero o cruz de término es de tradición más antigua y su localización no se limita a los territorios de la Corona de Aragón. Ante ellos se celebraron consejos municipales, sirvieron de advertencia a los malhechores (en ciertos momentos suplieron la labor de los rollos o las picotas) y sobre todo fue una forma similar, aunque más rica monumentalmente, de cristianizar señales de otras creencias más antiguas (se les llamó «árboles de piedra» en recuerdo de aquellos troncos ancestrales, alrededor de los cuales se reunían los representantes de la tribu o del concejo, prestando su vitalidad natural y la protección de sus muchos años de conocimiento, necesarios para tomar las decisiones oportunas para el bien de la comunidad).
Esta magnífica publicación nos permitirá saber mucho más de estas tierras que constituyeron el núcleo del Reino de Aragón. Este inventario es necesario e imprescindible para conocernos mejor como pueblo con historia, como sociedad empeñada en construir el futuro desde los albores del año 800.
Peirones, cruceros, cruces y zoques en las comarcas oscen – ses de Jacetania y Alto Gállego
Irene Taulés Esteban
Rafael Margalé Herrero
El peirón, pairón, pilar, pilón o pilaret, es, generalmente, una construcción prismática cuadrada de pequeño tamaño, entre 2 y 4 m de altura y 50 x 50 cm de sección, en su parte superior se abren con una capilla u hornacina donde se veneran, no siempre, los santos de su advocación.
