Espacio natural protegido que se extiende por el majestuoso Pirineo oriental aragonés. Altos macizos que le dan nombre, como el Maladeta, que culmina en el emblema del Aneto, y el de Llardana, también conocido como Posets. Glaciares, cuencas que formarán ibones y, más tarde, darán lugar a valles por los que el agua corre entre praderas. Flora y fauna especializadas, cuya hermosa rareza se compara con su fragilidad. Y pueblos ganaderos que han pasado a desarrollar una importante industria turística. Las cabeceras de los valles de Benasque y Barrabés, en Ribagorza y Chistau, en Sobrarbe suman al poder de estos estímulos el tesoro de una lengua como expresión fundamental de la naturaleza y el paisaje humano.
