Considerado por la crítica internacional como uno de los grandes poetas universales en virtud de sus Flores del mal, es en cambio en la proteica poesía en prosa de Charles Baudelaire donde resuenan con mayor fuerza su monstruosa sensibilidad, sus insalvables contradicciones, su búsqueda fútil del Ideal, su soledad y sus horror del Spleen, del Tedio del mundo, en un excepcional testimonio literario del hombre moderno visto a través del caleidoscopio de la capital parisina, sutil, visionario y, todavía hoy, vigente en cada línea. La traducción, edición y estudio ha corrido a cargo de Jesús Belotto.
