Aunque el hombre es un ser ético y social el compromiso ético se ha convertido para el hombre de hoy en algo problemático. A nuestra sociedad, tan desarrollada técnicamente, le falta alma. Los cambios radicales y rápidos que caracterizan nuestra sociedad aumentan la desorientación. Las preguntas éticas surgen por doquier. Cada cual, con el grupo de las personas con quienes realiza su vida, tiene que ir descubriendo la verdad de sus relaciones sociales, una verdad sinfónica por los filósofos de la libertad, por soñadores socialistas y por otros amigos de la verdad del hombre.
En este libro se ha ido recogiendo algo de lo que todos ellos han sembrado. Estas páginas son solamente materiales para pensar, unas migajas que alimentan la reflexión. Las más sustanciales son las que caen de la mesa de Jesús que ofrece a todos vida abundante: su verdad nos hace libres; realizándola vamos construyendo juntos la utopía que añora desde lo más profundo todo ser humano.
