Dice el propio autor: “sé que he perdido un paisaje; pero lo que no sé es qué paisaje he perdido… Paisajes de mar es todo lo que yo he escrito, porque en la página camina mi voz y la palabra es el silencio sido. Es como un recobrado palimpesto donde todavía hay huellas de esa escritura anterior o primera. Y Paisajes de silencio es todo eso, pero desde la memoria de los recuerdos de mi infancia y primera juventud hasta un más que posible adiós poético. Y como no, un homenaje a Manuel Machado que siempre decía que él sólo escribía lo que sobrevivía a un lento proceso interno de eliminación y corrección, quedando así el poema acabado.”
