Participan con artículos Esteban Anía, Ánchel Belmonte, María Pilar Biel, Ramón Lasaosa, Eduardo Marco Miranda, Eduardo Martínez de Pisón, Severino Pallaruelo, César Pedrocchi, Alberto Sabio, Sergio Sánchez y Carlos Tarazona.
La publicación recorre las etapas de descubrimiento, reconocimiento y alteración del paisaje pirenaico y recoge temáticas como la declaración del Parque Nacional de Ordesa y del Sitio Nacional de San Juan de la Peña, la construcción de la estación internacional de Canfranc, la construcción de embalses y centrales hidroeléctricas, el surgimiento de Sabiñánigo o las repoblaciones forestales como fenómenos que remozaron el paisaje del Pirineo aragonés a lo largo del siglo XX y que crearon los paisajes en los que nos reconocemos hoy.
Fotografía
Los principales archivos fotográficos que han nutrido la edición han sido los de la Fototeca de la Diputación Provincial de Huesca, el Fondo histórico de la Fundación Endesa, el Museo de los Pirineos de Lourdes, El Centre Excursionista de Catalunya (CEC), Archivo Nacional de Catalunya, el archivo de la empresa Ercros, archivo Santiago Parra, Colección Santiago Ayerbe, Fototeca Forestal Española y la Fundación Hospital de Benasque, entre otros. Las fotos más actuales son mayoritariamente obras de Esteban Anía Albiac y de Eduardo Marco Miranda.
El libro ha pretendido realizar una selección histórica de la fotografía de paisaje en el Pirineo aragonés y recoge imágenes de los pioneros que llegaron desde más allá de las fronteras aragonesas y entre los que cabe destacar a Franz Schrader, Lucien Briet, Eugene Trutat, Maurice Gourdon, Alphonse Meillon, Edouard Wallon o Juli Soler i Santaló. Del mismo modo, Paisajes. La patria emocional ha pretendido homenajear a la mayoría de aquellos fotógrafos aragoneses que contribuyeron a crear el paisaje pirenaico con fotografías de Antonio Lacoma, Ismael Pascual, Hermanos Viñuales, R. Albasini, Francisco de las Heras, Alfonso Foradada, Lorenzo Almarza, Ricardo Compairé, José Oltra, Vicente Bellosta, J. Escartín, Ildefonso San Agustín, J. Gracia, Joaquín Gil Marraco, I. Gorrochategui, Juan Miguel Pando o Pablo Otín.
La portada del libro es una foto de Alfonso Foradada, que se conserva en la Fototeca de la DPH, tomada en Agua Tuerta (Ansó) entre 1944 y 1946. En ella, Antonio Puyó, amigo personal del fotógrafo, dormita echado sobre su chaqueta, mientras la boira entra por el fondo del valle.
Elegido por el Gobierno de Aragón “Mejor libro editado en Aragón en 2020”. Paisajes. La patria emocional recibió por su parte el Premio Félix de Azara 2020 de ayuda a la edición que otorga la Diputación Provincial de Huesca.
