José Orús (Zaragoza, 1931-2014) fue un pintor autodidacta. Interesado desde su juventud por la cultura, forma parte de la Peña Niké estando muy vinculado a Miguel Labordeta, a quien le unía una estrecha amistad.
La muestra realiza un repaso exhaustivo de las distintas etapas creativas de su arte, desde sus comienzos artísticos informalistas en la década de los años 50 en Zaragoza, ciudad que nunca llegó a abandonar por completo como base de su creación, y en París, donde se asentó a temporadas y expuso con frecuencia, pasando por sus contactos europeos y estadounidenses entre finales de los 50 y mediados de los 70, hasta la madurez y la plena consolidación de su personal estilo que terminan con su reciente fallecimiento en 2014. En todo este periplo vital, se refleja claramente su constante búsqueda de la textura, la materia primigenia, el color y la luz, especialmente de la luz,que se convertirá en su mayor obsesión a partir de 1970, cuando comience a trabajar con la luz negra tras su exposición en la Raydon Gallery de Nueva York.
La obra y la personalidad poliédricas de Orús, ambas no siempre bien comprendidas, se presentan en esta retrospectiva y reflejan su manera peculiar y característicamente lograda que confiere a sus pinturas un toque único e inconfundible. Todas constituyen una exposición llena de luz y color aunque parte de los cuadros sean mostrados paradójicamente bajo luz negra. Y es que Orús siempre fue un alquimista como recordó su amigo el poeta Ángel Crespo.
