Miguel Labordeta (Zaragoza, 1921-1969) es el mejor y más original poeta aragonés de la modernidad, con cinco obras publicadas entre 1948 y 1969: Sumido 25, Violento idílico, Transeúnte central, Epilírica y Soliloquios, además de una obra de teatro, Oficina de horizonte de 1955, y varios artículos y poemas publicados en revistas. De la primera época de su poesía «epilírica» o lírica del suceso (en la que el poeta es una especie de sacerdote que debe «conducir al pueblo al horizonte»), evolucionará hacia la «metalírica» o lírica del sujeto (poesía más atenta a la vanguardia, al letrismo, adelgazando toda retórica). En su artículo «Poesía revolucionaria» en la revista leonesa Espadaña (1950), Labordeta plantea una crítica radical de la poesía española del momento y propone caminos de renovación.
