El estudio del cine clásico japonés tiende a priorizar la época de posguerra en detrimento de las primeras décadas del siglo xx, principalmente por la falta de material fílmico existente y por un modelo de estudio que favorece las imágenes o la autoría por encima de otros elementos. El cine japonés de la época Meiji y Taisho es un cine diverso y altamente experimental en cuanto a influencias y modos de creación y exhibición. Los narradores conocidos como benshi son un ejemplo de cómo el cine japonés silente generó no solo un modelo único de exhibición, sino que con su labor delimitó la manera de pensar y de hacer cine e influyó en directores como Ozu o Mizoguchi.
Nieves Moreno es licenciada en Estudios Teatrales por la RESAD, con un grado en Estudios Asiáticos, un máster en Historia del Cine y un doctorado en Estudios Artísticos, Literarios y de la Cultura por la UAM. Ha realizado numerosas estancias en Japón gracias al apoyo de instituciones públicas como el Ministerio de Educación de Japón o Fundación Japón. En la actualidad es docente de Estudios Fílmicos en la Escuela Universitaria de Artes TAI de Madrid.
