A través de sus fondos, el Museo de Zaragoza expone clarificadores ejemplos de la evolución de la idea de mujer en la pintura, escultura o el grabado. Mediante diferentes iconografías se perfila el papel de las mujeres en la sociedad que, por otro lado, queda condicionado por la percepción personal que tuvo cada artífice del universo femenino. Los creadores fueron mayoritariamente hombres, pues son pocas las mujeres artistas cuyos nombres han llegado hasta nosotros. Y aunque hoy sabemos que siempre las hubo, trabajaron a la sombra y en nombre de los varones, por lo que su actividad no se verá reconocida y normalizada hasta el siglo XX. En estas página se pretende poner de relieve el papel de la mujer a lo largo de la historia, comprender el lugar que ha ocupado (no tan invisible ni secundario como interesadamente se ha querido contar) y, al escudriñar los mecanismos que la han condenado a la penumbra, reflexionar sobre en qué tipo de sociedad queremos convertirnos.
