Surge este proyecto como resultado de la cooperación, el intercambio, el diálogo y el encuentro entre artistas de diferentes culturas, como estrategia para propiciar un conocimiento mutuo. La instalación realizada entre los artistas Safaa Erruas (Marruecos) y Miguel Mainar (Zaragoza) plantea la reconstrucción de un espacio en el que inicialmente los trabajos de cada uno de los artistas fluyen de manera individual por la sala, pero, a través del diálogo con la arquitectura y de toda una serie de encuentros que se suceden en los procesos creativos, artísticos y personales, acaban dirigiéndose hacia el lugar del otro.
