Incluida en el programa CERCO 2017, «Fin» se muestra como una reflexión estética sobre la muerte, sus signos y sus despojos.
La obra de Miguel Ángel Gil Andaluz -Barcelona, 1966- es un recorrido en busca del contraste y la contradicción, algo que supone una apuesta constante en su trabajo. En el plano estético enfrenta formas, colores, materias o espacios en los que siempre conviven distintas realidades. En el plano conceptual el enfrentamiento adopta la forma de reivindicación y denuncia, con una especial atracción por la trasgresión del propio concepto de arte. Su trabajo creativo pretende mostrar algunos aspectos de la realidad y sugerir otros pero siempre provocando cierta reflexión sobre nuestro entorno y los elementos que lo forman.
A lo largo de los últimos años ha mostrado su trabajo en distintas partes del territorio español, y también en distintos países tales como: China, Bélgica, Taiwán, Italia, Portugal, Japón, Marruecos, Túnez, Francia, Vietnam o Rumanía. Ha trabajado en distintas disciplinas artísticas -performance, cerámica, escultura, fotografía, instalación, entre otras-, pero sus inquietudes abarcan más allá del trabajo puramente creativo, implicándose desde el año 1999 en la organización de distintos certámenes y muestras de arte contemporáneo.
