«Sírvante, lector paciente, las líneas que preceden para encauzar tu reconocimiento agradecido hacia quienes, quizá, debemos tú y yo el tener en nuestros ojos este sepulcro romano y Fabara poder ostentar ante el extraño el monumento más peregrino de nuestra tierrabaja aragonesa, orgullo nuestro y notable entre los muchos de todas las tierras de España»
D. Enrique Vallespí Pérez (Fabara, septiembre de 1952)
