Esta es la historia de Mateo con mote “Queteveo” porque siempre se está metiendo en líos. El más gordo de todos los líos fue el día en que su clase visitó el Museo de Historia, donde por cierto, trabajan sus padres. Por arte de magia, el joven Mateo viajó hasta el Antiguo Egipto, donde conoció a unos ladrones de tumbas, al faraón y a… ¡a Kipa!
