Alberto Díaz Rueda comenta: Luis Martínez Comín ha realizado un trabajo realmente meritorio con sus ilustraciones a los eventos de la segunda parte del «Quijote», principalmente de las andanzas del Caballero de la Triste Figura y su fiel escudero Sancho Panza por tierras aragonesas, haciendo hincapié en la estancia de la pareja literaria universal en el palacio de los Duques y el episodio de la «isla Barataria» donde Sancho daría buena muestra de su sentido común y su bonhomía y sencillez humana.
El libro, bellamente editado por Prames, aporta la visión ilustrativa de este artista de ciertos pasajes de El Quijote, recogiendo los diálogos entre el caballero y su escudero, así como la intervención de otros personajes laterales o la narración de relatos subsidiarios no sólo literalmente sino con resúmenes e intervenciones personales del autor. Se propone pues un viaje para el lector que puede amenizar su lectura de la obra en sí con las páginas y dibujos de estas páginas, editadas en un tamaño grande, a modo de una guía ilustrada de la obra cervantina.
Como dice en la introducción: «Don Quijote experimenta la paradójica fortuna de sentirse por fin caballero andante verdadero y no fantástico y Sancho disfruta del inesperado triunfo de verse convertido en ‘presonaje’, que reconoce su origen no en la cuna sino ‘en la estampa'». Y nos recuerda que Cervantes tiene presente a Aragón, tanto en la primera parte como en la segunda, pero es en esta segunda donde Aragón cobra protagonismo y lo demuestra el autor citando los puntos en los que Cervantes cita directamente ciudades y regiones de Aragón, principalmente Zaragoza, donde tiene cabida al menos en treinta capítulos.
