El autor ha ido recopilando a lo largo de más de veinte años los testimonios encontrados en los archivos altoaragoneses y zaragozanos, hasta reunir un corpus documental que proporcionará una base sólida para trazar la historia de esos dos linajes.
Se han encontrado dificultades, archivos destruidos, como el de la parroquia de Gavín, en la guerra 1936-1939, desaparición o inaccesibilidad a los protocolos de los notarios de Biescas, salvo en períodos de no residencia de fedatarios de esa villa, que se suplían mediante la actuación del valle de Tena. Tampoco se ha encontrado bibliografía sobre ellos, salvo algunas menciones sueltas en crónicas y en los Anales de Zurita.
Un problema adicional es el de las homonimias entre los tres linajes, especialmente en el siglo XV que surgen multitud de Rodrigos, Sanchos, Juanes Abarca, a veces no bien identificados en las escrituras, que pueden inducir a confusión.
Con la información recopilada se ha podido disponer la historia de ambas familias, la formación y administración de sus patrimonios, su idiosincrasia y el enfoque de sus existencias y de la época en que les tocó vivir, que quizá resulte interesante para el conocimiento de las vidas y milagros de unos infanzones pirenaicos, señores de vasallos, desde su desgajamiento del tronco de Gavín hasta el siglo XVII, en que las líneas se afeminaron y el apellido fue quedando relegado en los nombres de los descendientes.
Manuel Gómez de Valenzuela
