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Los aragoneses ante el proceso de morir

2015.

98 páginas.

165

x 230 cms.

Libro

Depósito legal: Z-228-2015

Varios coordinadores

El afrontamiento natural de la muerte tiene puntos de vista muy diferentes entre la población.
A nivel general, más de la mitad de la población señala que ve la muerte como un proceso natural, percepción que es menor en el caso de familiares de personas fallecidas.

En las entrevistas en profundidad, grupos de ciudadanos y profesionales, en general, se cataloga el fenómeno de la muerte como un tema tabú, evitando y negando las  características propias del mismo.

La percepción de los cuidados ante el proceso de morir en el domicilio o  en el hospital, en el domicilio es percibida en cierto modo como un “ideal”,  si bien no siempre es posible debido a la falta de soportes en algunos domicilios.
Los profesionales que han participado en el estudio concretan la necesidad de establecer protocolos clínicos de actuación y de propiciar la formación e información necesaria a la familia y cuidadores.

La intimidad en los hospitales, no siempre es posible, preservar la intimidad de los pacientes y sus allegados en el entorno hospitalario durante el proceso del final de la vida, es un derecho contemplado en diferentes normativas y en general se valora como un bien necesario por parte de los usuarios para poder vivir con privacidad y en un clima de respeto, el proceso de la muerte.
Se constata que otro tipo de atención favorable, como social o psicológica, y la importancia de la atención espiritual.

El respeto por la dignidad de la persona, existe la percepción de que la información que otorgan los profesionales sanitarios es adecuada y correcta. Sin embargo, en algunas ocasiones la comunicación se ve dificultada por la falta de capacidad del enfermo para comprender la información.

La mayoría de la población está a favor de que las personas accedan, a través de la asistencia sanitaria, a una muerte sin dolor y sin sufrimiento.
Un 75% de la población está de acuerdo en interrumpir el tratamiento médico en situaciones irreversibles.
El estudio refleja que la posibilidad de otorgar las voluntades anticipadas es conocida sólo por un tercio de la ciudadanía. Es necesaria una mayor difusión de la
Ley 10/2011, ya que ésta reconoce importantes derechos para las personas en el proceso final de la vida, así como la posibilidad de expresar las voluntades anticipadas o mejorar el conocimiento de los Comités de Ética Asistencial.