El autor vierte en estas páginas sus recuerdos vividos en la localidad altoaragonesa de Lascuerre y gracias a ello el lector puede conocer el día a día en la escuela, las labores, los juegos de nombres olvidados como el exllisadó, a pote o el bomboló. Pero también la iglesia, la fiesta mayor de Lascuerre, la feria (o fira), la vendimia, el equipo de fútbol, el molino viejo, los oficios y algunos personajes.
