La cueva de la Fuente del Trucho se sitúa en la margen izquierda del río Vero, en el término municipal de Colungo (Huesca). Las pinturas rupestres fueron descubiertas en 1978 por un equipo de especialistas del Museo de Huesca y de la Universidad de Zaragoza, dirigido por Vicente Baldellou.
La riqueza arquelógica de esta cueva no radica únicamente en las, ya de por sí, importantes manifestaiones rupestres, sino también en la ocupación humana de la misma desde el Paleolítico Medio con el hombre de Neandertal, y a lo largo de una larga secuencia perteneciente a diferentes momentos del Paleolítico Superior.
El conjunto gráfico de la cueva, compuesto por más de un centenar de figuras pintadas y grabadas, representadas en las paredes del fondo y el techo, ha sido datado en torno al periodo Gravetiense (Fase del Paleolítico Superior con una cronología estimada entre 25000 y 30000años a.C.
Las representaciones incluyen motivos zoomorfos -como équidos, cápridos y osos-, signos abstractos trilobulados, puntos seriados y manos negativas, ejecutados en pigmentos rojos y negros. También es reconocible una vulva femenina. La técnica, el simbolismo y la ubicación de las figuras en zonas de difícil acceso, sugieren una función ritual o simbólica vinculada con un gran santuario, más all´de una mera expresión estética.
Autores: Pilar Utrilla Miranda, Manuel Bea Martínez, Jorge Angás Pajas…(et al.)
