Sebastián es un hombre de profundos valores que se dedica a su empresa en cuerpo y alma. Hombre reflexivo, mantiene la teoría de que es mejor trabajar entre amigos “ya que es más del cincuenta por ciento de la vida”, dice. Vitalista, le gusta aprovechar el poco tiempo que le queda para disfrutar de las pequeñas cosas en su casa de campo, con su familia y, también con sus amigos, un mundo que ha construido a base de gran esfuerzo y sacrificio.
