Esta tesis doctoral estudia algunos de los aspectos problemáticos de la democracia en las Comunidades Autónomas y las principales medidas llevadas a cabo durante la legislatura 2015-2019 para afrontarlos. Parte de que la profunda crisis de la representación y de los partidos políticos afecta a nuestra democracia y de que las Regiones españolas han llevado a cabo reformas y propuestas que las pueden convertir en una especie de laboratorios de democracia donde probar fórmulas que mejoren la relación entre representantes y representados. La tesis comienza con una introducción en la que se plantea la importancia de la investigación que se propone y su carácter innovador, la estructura del trabajo y la metodología utilizada. Después, le siguen tres capítulos y las conclusiones, donde se esbozan las respuestas a las preguntas formuladas. Las conclusiones permiten avanzar que las Comunidades Autónomas se han puesto a la vanguardia en innovaciones legislativas para mejorar la democracia. Unas medidas que han sido fruto del actual escenario político y que han demostrado que, a pesar de la gran fragmentación parlamentaria, existe espacio para los acuerdos. Precisamente debido a la ausencia de mayorías claras desde 2015, se ha observado que las relaciones entre poderes han cambiado y que el Parlamento ha ganado terreno perdido al Ejecutivo. Lo más relevante son los cambios y debates introducidos en las Comunidades Autónomas, que pueden ser una buena oportunidad para explorar nuevas fórmulas que mejoren la democracia representativa española.
Este trabajo ha comenzado tratando la compleja articulación entre democracia y Comunidades Autónomas. Se ha visto como la relación
entre el federalismo y democracia se ha dado por sentada en muchas ocasiones por la doctrina, sin que se haya prestado tanta atención como al elemento nacional o territorial. Los primeros teóricos sobre esta cuestión llamaron la atención sobre que el federalismo era un instrumento propio de los frenos y contrapesos al Gobierno federal. Ello garantizaría de una mejor manera la libertad y los derechos del individuo y de las minorías, sinónimo de mayor democracia..Ha sido en la evolución práctica y teórica en el siglo XX la que ha unido más el concepto de democracia con el federalismo. Actualmente se sigue entendiendo como una forma de contención del poder y su uso abusivo, pero también se concibe como la mejor manera de que el Estado se adapte a una sociedad diversa , lo que acaba revalorizando el pluralismo. Pero más recientemente también se llama la atención sobre que el federalismo, o la descentralización territorial del Estado en general, permite participar más al ciudadano, activar a los partidos en un grado inferior al estatal, preparar a futuros cuadros políticos nacionales o que los entes subestatales pueden ser laboratorios de democracia, algo que podría estar ocurriendo actualmente en las Comunidades Autónomas si nos atenemos a las medidas que se han analizado a lo largo del texto.
