Una noche cualquiera una niña corre rápida hacia su casa.
Su padre la recibe enfadado por su tardanza, pero ella comienza a relatar lo que acaba de vivir: pasó la tarde columpiándose hasta que anocheció, y de pronto, en un gran impulso, salió disparada hacia la luna.
Aránzazu Álvarez Illán, ilustradora, arquitecta y dibujante de viñetas.
Cuando Aránzazu nació todo el mundo la llamó Arancha. Era en 1977 y en Madrid aún había autobuses rojos, cabinas de teléfonos y bombonas de butano en los balcones.
