“Virgen del Pilar con Santiago y uno de los convertidos zaragozanos”, óleo sobre molde en cartón de papel maché endurecido, firmado en la cara y el reverso y primera obra conocida del pintor, de la que destaca su conservación en el tiempo y su peculiar modo de presentación, “San Cristóbal” y “Dios Padre y el Espíritu Santo en la Gloria”, una de las primeras obras de gran formato.
