La ruta repasa la historia de estos paisajes y vértebra en la actualidad un territorio poco explorado y conocido por su situación distante de los grandes núcleos de población. Sin embargo, gracias a que se han preservado muy bien muchos de sus atractivos y arquitecturas, se muestra aquí un expendido recorrido por el arte románico en un marco de verde belleza de la media montaña pirenaica.
Descubrir el arte de piedra, la historia del Camino de Santiago, la bien conservada villa de Sos (donde nació el rey), el célebre torreón de Navardún (propiedad de la DPZ y bien restaurado), o los cascos urbanos de Lobera, Artieda y Salvatierra son sólo hits entre tantas sorpresas que encontrará el viajero”.
Bizén Fuster Santaliestra (Diputado Delegado de Turismo).
