Una de las facetas más señaladas de la nobleza española a lo largo de los siglos correspondientes al Antiguo Régimen es, sin duda, la atención que algunas familias encumbradas dedicaron al fomento y mecenazgo de las artes en general, sobre todo como coleccionistas de cuadros de los diversos maestros y géneros que destacaron por su importancia, tanto españoles como extranjeros. Un buen ejemplo de ello es la espléndida pinacoteca que llegó a reunir la Casa Ducal de Híjar y que conocemos, entre otros documentos, por un inventario post-mortem de 1818.
