Este libro hace hincapié en el interés y relevancia que los cuadernos de dibujo adquieren como contenedores de la esencia creativa de todo artista plástico.
El dibujo no ha sido suficientemente valorado en cuanto a lo que su esencia y arte significan, hasta bien entrado el siglo XIX .
El dibujo es la base de toda creación plástica; a través del trazo, el signo, la huella o la mancha permite el registro inmediato de una forma o un gesto con los que poder apuntar una idea una impresión o un sentimiento. En su aparente simplicidad reside la esencia de todo arte. Pintores, escultores, cineastas, arquitectos, y otros tantos creadores dibujan previamente las ideas que conciben.
