Juan el Aragonés, el personaje de leyenda en el que se centra esta obra, no existió, pero posiblemente al lector le gustaría que lo hubiera hecho. El protagonista deja patria, familia y novia en Jaca para salvar a Jerusalén de los enemigos de la cristiandad. Tras su vuelta a Aragón tendrá que enfrentarse a un nuevo peligro que se cierne sobre el Camino de Santiago.
En este refrescante relato, Santiago Iglesias de Paúl propone un enfoque mucho más desenfadado de lo que es habitual en la novela histórica coloreándolo con pinceladas de un humor que en algunos momentos llega a emparentarlo con la picaresca.
La leyenda de un cruzado aragonés
Santiago Iglesias de Paúl
