Este libro, fruto de una reflexión colectiva y pluridisciplinar, quiere analizar las interpretaciones y prácticas a que dio lugar el proceso “laicizador” en España; también quiere pensar de otra manera este proceso cuya complejidad polifacética necesita, para sus autores, una multiplicidad de enfoques y objetos de análisis. Se trata de proponer unas claves interpretativas de la separación –o del distanciamiento- entre el Estado, los ciudadanos y la Iglesia Católica, para dejar de pensar tal separación únicamente en términos de enfrentamiento entre clericalismo y anticlericalismo.
