Encontrar la historia más bella que se ha escrito o contado. He ahí el reto. No se trata de un concurso literario ni de un divertimento para diletantes, sino de algo mucho más trascendente: salvar una vida. Porque sólo “la historia más bella” puede devolver las ganas de vivir a una niña que las ha perdido. Hombres y mujeres que han quedado al margen de los caminos del progreso y del triunfo, como trastos inservibles, se darán cita en el soto de una meseta para intentar abrir senderos de ilusión y sembrar en esa niña, ansias de vivir.
