James Neugass, un poeta de treinta y dos años, fue uno de los brigadistas internacionales que se incorporaron a la Brigada Lincoln en defensa de la República Española. Al volante de una ambulancia serpenteó febrilmente por las tierras del Bajo Aragón durante los trágicos y gélidos meses de la batalla reñida en torno a Teruel. Escritor contumaz, aprovechó cualquier mínimo respiro a la luz de un candil para escribir una poderosa y honesta crónica de aquellos días. En ese diario combina vertiginosos relatos sobre el rescate de heridos mientras silban los obuses o tabletean las ametralladoras con recreaciones melancólicas, a veces casi elegíacas, de las horas «en alerta» soportando la espera entre las piedras de aldeas atónitas.
